Según la ESA, los servidores privados para juegos son «ilegales» y equivalen a piratear
, por Thibaut
La industria del videojuego está experimentando un periodo de transición y grandes cambios. Es en este escenario tan convulso que algunos jugadores están intentando preservar ciertos títulos buscando erigir leyes a nivel internacional. Este es el caso de la iniciativa «Stop Killing Games».
En Estados Unidos, han echado para atrás una propuesta de ley enfocada a prevenir que los juegos sean abandonados y se cierren sus servidores. La Entertainment Software Association (ESA), que es la asociación de comercio para la industria del videojuego en Estados Unidos, también se ha mostrado inflexible frente al auge de estos servidores privados, generalmente montados por usuarios para disfrutar de partidas más allá de los servidores oficiales. Es una forma excelente de preservar un juego.
Dicho esto, Jennifer Gibbons, la vicepresidenta de la ESA, afirma que los servidores son «ilegales» y poco seguros, y pone a Minecraft de ejemplo.
«Estos servidores son ilegales y no guardan relación alguna con Microsoft. Microsoft ha tenido multitud de críticas respecto a Minecraft porque estos servidores comunitarios no siguen los mismos protocolos de seguridad que los suyos».
«De hecho, consideramos que se trata de piratería. Actualmente, tenemos dos juicios pendientes contra servidores privados, y el representante de negocio de Estados Unidos, en sus informes sobre mercados importantes de plagio y piratería, ha designado algunos de estos grandes servidores como tal».
Poco después, un portavoz de la ESA envía un comunicado a la web VCG explicando que estos servidores privados «violan los derechos de propiedad intelectual de las editoras de videojuegos».
«Los servidores privados que amparan o distribuyen contenido con derechos de autor registrados sin autorización previa violan los derechos a la propiedad intelectual de los editores de videojuegos. Si bien estos pueden tomar distintos enfoques, todos cuentan con el derecho a ejercer sus derechos en estos casos».
«La disposición del proyecto de ley californiano AB 1921, que proponía estos servidores como una alternativa legítima para garantizar la continuidad de los juegos, suscita inquietudes sobre la capacidad de un editor para hacer valer sus derechos de propiedad intelectual».
«Además, los servidores privados funcionan sin ningún control por parte del editor y no cumplen las mismas normas de confianza y seguridad. Esto podría crear un entorno peligroso para los jugadores y ir en contra del compromiso de la industria de promover una experiencia de juego segura y entretenida para todos».
Fuente: videogameschronicle.com