Naughty Dog celebra sus cuatro décadas

, por Quentin

Naughty Dog celebra sus cuatro décadas

Pocos estudios llegan a cumplir tantos años en una industria que parece estar en constante cambio, pero aquí tenemos Naughty Dog. El estudio acaba de celebrar sus cuatro décadas: un largo viaje con muchos éxitos. Claro está que también ha tenido sus malos momentos—como es el caso de cualquier negocio—pero en retrospectiva, está claro que pocos estudios pueden mantener semejantes cotas de calidad entrega tras entrega.

El comienzo del sueño estadounidense

El estudio fundado por Jason Rubin y Andy Gavin en 1984 empezó siendo conocido por el nombre de JAM Software, siglas de «Jason and Andy's Magic», y desarrollaban juegos muy a lo garaje, al estilo del resto de las compañías del país por aquel entonces.

No tardaron en cambiar el nombre, puesto que ambos fundadores tenían miedo de que se les confundiese con la marca de ropa «Jams», que se especializaba en shorts de playa. Así pasaron a ser conocidos como «Naughty Dog», inspirándose en un personaje ficticio que habían creado, una especie de perro de lo más travieso que sería su mascota durante mucho tiempo.

El estudio comenzó con juegos como Ski Crazed para el Apple II**, Dream Zone, Keef the Thief, y hasta probaron suerte en la Mega Drive con Rings of Power, o en 3DO con Way of the Warrior. No obstante, el verdadero punto de inflexión llegó en 1996 con Crash Bandicoot, su primer gran éxito, que acompañó el lanzamiento de la primera PlayStation de Sony.

Un primer éxito

El primer Crash Bandicoot fue un éxito mayúsculo, con más de 6 millones de copias vendidas, y dio luz a una trilogía: Crash Bandicoot 2: Cortex Strikes Back vendió 7,5 millones de copias, y Crash Bandicoot 3: Warped hizo lo propio con otros 7 millones de copias. Sony y Naughty Dog siguieron en la cresta de la ola con Crash Team Racing en 1999. Se trataba de un juego de carreras inspirado en Mario Kart pero ambientado en el mundo de absoluta locura de nuestro querido marsupial. ¿No hace falta que os lo digamos, no? No tardó en convertirse en un verdadero éxito de masas, vendiendo otros 4 millones de copias.

El estudio pasa a ser parte de Sony

Naughty Dog no iba a tardar en demostrar uno de sus puntos fuertes: la habilidad de reinventarse. El estudio no dudó en abandonar una franquicia que estaba en todo lo alto para explorar otros mundos. En 2001, la compañía pasaba a ser una subsidiaria de Sony y nos traía un nuevo mundo a explorar con Jak and Daxter. El juego de plataformas seguía haciendo gala del mismo humor juvenil de sus anteriores juegos, y nos volvía a ofrecer un universo profundo poblado de personajes de lo más coloridos. Volvieron a arrasar, vendiendo más de 3 millones y sentando las bases de una nueva saga en la PlayStation 2.

Y gracias al salto tecnológico ofrecido por esta nueva consola, los equipos del estudio pudieron ofrecer gráficos en 3D mucho más sofisticados. A esta primera entrega siguieron Jak II y Jak 3**, dos secuelas bastante buenas, pero tuvieron un primer tropezón con Jak X. Si bien todos sus juegos para consolas de Sony habían superado el millón de copias vendidas con relativa facilidad, a este le costó superar las 500.000 unidades. ¿El motivo? Un cambio a las carreras que no acabó de cuajar: jugabilidad bastante simple, poca claridad y un interés que no tardó en evaporarse. Las críticas fueron bastante más severas, y esto repercutió en las ventas.

Pero se mantuvieron fieles a su filosofía, y Naughty Dog continuó avanzando. Tras dejar huella en PlayStation con Crash Bandicoot y en PS2 con Jak and Daxter, el estudio dio el salto a la PlayStation 3.

Naughty Dog se consagra

Esta nueva generación de consolas dio luz a una de las sagas más icónicas del estudio: Uncharted. La primera entrega, Drake's Fortune, sentó las bases: Nathan Drake, mitad Indiana Jones y mitad Lara Croft, nos lleva de aventuras en clave cinematográfica. El juego vendió casi cinco millones de copias. Tanto Uncharted 2: Among Thieves como Uncharted 3: Drake's Deception vendieron 6,5 millones de copias cada uno.

Cada nueva entrega superaba la anterior. La jugabilidad ha sido refinada, la trama está muy pulida y ofrece inmersión a raudales. Aprovechando toda la experiencia adquirida, Naughty Dog creó otra saga de culto: The Last of Us, una historia postapocalíptica que es sin lugar a dudas el éxito más grande del estudio. Si bien nos temíamos la enésima historia de zombis o infectados, la experiencia nos dejó con la boca abierta con su profundidad emocional, su melancolía y una narrativa intachable. El resultado no deja lugar a dudas: más de 37 millones de copias vendidas incluyendo The Last of Us Parte II y las distintas remasterizaciones.

Pero pese a este éxito, no todo fue un camino de rosas. Uno de los spin-offs, The Last of Us: Online, acabó siendo cancelado porque su calidad no acaba de convencer. Esto es el ejemplo perfecto para aprender que el multijugador requiere de una experiencia y unas habilidades distintas a las de una experiencia narrativa para un jugador, y que no todo el mundo las tiene.

Naughty Dog y sus figuras clave

No podíamos hacer esta columna sin mencionar a todos aquellos que han dado y continúan dando forma a la trayectoria de esta compañía única. Durante sus cuatro décadas de historia, por Naughty Dog han pasado multitud de leyendas.

No podíamos obviar a Amy Hennig, sin la cual la empresa habría tomado un camino muy distinto. Con su papel como directora creativa y directora de juego en Jak and Daxter y Uncharted, ambas sagas no habrían tenido semejante éxito. Sus compañeros de sector han reconocido sus logros dándole el Game Developers Choice Award por su trayectoria profesional.

Y si bien Amy no ha estado toda su carrera en Naughty Dog, su currículum es de infarto: entre otros, ha trabajado en Legacy of Kain: Soul Reaver, Battlefield: Hardline y Forspoken. Ahora está ocupada en Marvel 1943: Rise of Hydra para Skydance Studios. Se supone que el juego saldrá en 2026, y será entonces cuando sepamos si todavía conserva su toque mágico en lo relativo al buen hacer y potencia narrativa.

Tampoco podíamos olvidarnos de Neil Druckmann, al que ya le dedicamos una columna entera hará unos meses. Su carrera es tan extraña como inspiradora, habiendo llegado a donde está desde lo más bajo gracias a su creatividad y talento. Pasó de ser un simple becario a copresidente de Naughty Dog. Ahora es el director de The Last of Us y ha ocupado puestos clave en la saga Uncharted.

¿Y ahora qué?

Naughty Dog está trabajando duro en su próximo título: Intergalactic: The Heretic Prophet. Se trata de una nueva saga de lo más ambiciosa que esperamos que esté a la altura de sus predecesoras.

También sabemos que el estudio está ocupado con varios proyectos aún por anunciar, y somos muchos los que soñamos con un último The Last of Us.