La vida y obra de Benoît Sokal
, por Quentin
Benoît Sokal fue un artista belga que, si bien comenzó su carrera en el mundo del cómic con obras del calibre de Inspector Canardo, *Silence, on tue! y Le Vieil Homme qui n'écrivait plus. A finales de los 90, el hombre descubrió el mundo de los videojuegos, toda una revolución para él, y se lanzó de cabeza a la industria, centrándose en el género de las aventuras Point & Click. Hoy os traemos un repaso a su vida y obra, con juegos de mayor o menor fama, pero siempre dignos de mentar.
Amerzone: The Explorer's Legacy (1999)
Si creciste en aquellos años, es muy probable que recuerdes la primera obra maestra de Benoît Sokal. Si bien fue su primer juego, despertó el interés tanto de la prensa especializada como de los fans del medio.
En el juego, encarnabas a un periodista al que le tocaba entrevistar a un gran explorador ya entrado en años, Alexandre Valembois. No obstante, la cosa no va demasiado bien: el hombre acaba falleciendo delante de él, no sin antes dejarle sus últimas voluntades. Nuestro protagonista deberá llevar el huevo del pájaro blanco a Amerzone.
A esto le sigue una magnifica aventura en la que recorres todo tipo de lugares a fin de encontrar el legendario lugar y cumplir la misión del explorador.
Syberia I y II (2002-2004)
Como os podéis imaginar, tras un juego del calibre de Amerzone, la gente se moría por probar lo nuevo del bueno de Benoît. ¿Qué se traía entre manos? Pues tocó esperar hasta 2002 para descubrir el primer juego de la franquicia que lo llevaría al Olimpo, Syberia.
Encarnamos a una abogada llamada Kate Walker, que viaja a un pequeño pueblo de los Alpes, Valadilène, para cerrar la compra de una fábrica de robots. Desgraciadamente, una vez allí descubre que el trato ya no puede llevarse a cabo. Y aquí viene el giro dramático de los acontecimientos: en el sepelio, un abogado le explica que uno de los hermanos del difunto sigue vivo, pero que está desaparecido.
Y resulta que el desaparecido es un auténtico genio que ha llegado a inventar un autómata inteligente, Óscar. Este mismo robot te acompañará en la búsqueda del heredero, Hans Voralberg.
Syberia es más que un videojuego: es una historia de carga filosófica en la que una mujer abandona su trabajo, amigos y necesidades para sacar a la aventurera que lleva dentro.
Ya en 2004 pudimos disfrutar de Syberia II. No os contaremos nada, porque al ser una secuela directa, sería meternos en spoilers a lo tonto. Lo que sí os podemos contar es que el juego mejora en todo a la primera parte, ya sea en gráficos, jugabilidad o historia. Syberia y Syberia II son auténticos éxitos de crítica y ventas.
Paradise (2006)
He aquí una de las obras menos conocidas del autor belga. Paradise tuvo la mala suerte de salir poco después de Syberia, y a pesar de llevarse buenas notas por parte de la prensa, no acabó de reunir tantos fans como las anteriores obras de Benoît.
La historia sucede en un país africano ficticio, Maurania, y controlas a Malkia, hija del rey Rodon, el dictador del lugar donde se desarrolla Paradise. Cuando nuestra heroína coge un avión para reunirse con su padre, éste es asaltado por rebeldes y se estrella en el norte del país. Si bien la joven consigue escapar, acaba sufriendo amnesia y no recuerda quién es ni porqué está en África. Paradise es una aventura apasionante y os la recomendamos encarecidamente.
Sinking Island: A Jack Norm Investigation (2007)
Tras no tener Paradise una buena acogida entre los fans, llegó el turno de Sinking Island, que sufrió el mismo destino del anterior.
Manejamos a Jack Norm, un policía enviado a la isla Sagorah para investigar la muerte de Walter Jones, un importante hombre de negocios que fue asesinado mientras planeaba su jubilación. Deberemos hallar al culpable entre las diez personas presentes en este remoto lugar.
Syberia III (2017)
Después de ambos fracasos, Benoît Sokal mantuvo un perfil bajo en el mundillo. No volvería hasta 2017 con una tercera entrega de su saga por excelencia, Syberia.
Si bien el proyecto llevaba gestándose desde 2004, la cosa nunca acabó de cuajar. Al final, pasó mucho tiempo hasta que salió. Desgraciadamente, nos encontramos ante la peor de las entregas de la serie, y no estamos hablando únicamente del aspecto técnico, que deja muchísimo que desear. La dirección artística y el universo en el que tiene lugar son muchísimo más sosos y han perdido ese toque onírico que caracterizaba a la franquicia. La jugabilidad y los controles son un desastre, y si bien el juego intentó dar un enfoque más dinámico y variado al Point & Click habitual, la verdad es que cometía más errores que aciertos.
La historia también se queda corta y está hasta mal escrita, lo cual es una verdadera lástima si tenemos en cuenta que era de lo mejorcito de las dos primeras partes. Al final, terminó por no convencer tanto a los jugadores como a la prensa.
Syberia: The World Before (2022)
Y así llegamos a la cuarta entrega. Microids sabía lo que se hacía, y ha escuchado a los deseos de los fans. La jugabilidad vuelve a los orígenes y la historia es genial.
Lamentablemente, Benoît Sokal falleció en 2021. El juego iba a salir a finales de ese mismo año, pero su muerte y otros problemas a nivel interno acabaron por retrasarlo. Eso sí, el juego ya estaba en una fase muy avanzada y contó con el talento y guion del belga.
Acabó por salir en marzo de 2022, y fue un verdadero éxito. Lo tenía todo: una narrativa de gran calidad y excelentes valores de producción, y nos quitó el mal sabor de boca del tercer juego. Además, la última gran aventura de Sokal vino acompañada de la música de Inon Zur, que probablemente os suene de su trabajo en Fallout.
Aquí termina este repaso a la obra de un apasionado del Point & Click que supo ver los puntos fuertes del género y logró hacerlo aún mejor. Si bien su carrera no está exenta de errores, está claro que el hombre amaba el medio. Nos hizo reír y llorar durante dos décadas, y sólo por eso se merece un lugar en el Olimpo de los videojuegos. Si bien ya no está entre nosotros, su obra será eterna. Descanse en paz.