Películas adaptadas al videojuego: una moda que dio de sí para mal
, por Quentin
Seguro que alguna vez os habéis tropezado con uno, que os hayáis dejado llevar por su canto de sirena, y haya acabado muy mal. Os estamos hablando de los juegos que adaptan una licencia, generalmente una película. El resultado solía ser, en el mejor de los casos, un juego divertido pero que no llegaba a ser una obra maestra, y en el peor, un desastre que os ha hecho arrepentiros por haber gastado el dinero en eso. Sin embargo, es interesante conocer los porqués.
Los videojuegos como un producto más
Estamos intentando no pasarnos de frenada con el artículo, y es que tampoco tenemos muchas fuentes de información al respecto, por lo que vamos a atacar la raíz del problema. Hasta principios de la década de 2010, los estudios de cine no veían los videojuegos como una forma de arte, sino como un producto más alrededor de su obra. Como una taza con el logo, vaya.
Así que querían hacer un juego, y iban a una empresa o un estudio de desarrollo para encargarles un título basado en su nueva película. Hasta ahí, todo bien. Pero la cosa se complica. A menudo ofrecían un presupuesto mínimo y unos plazos más que ajustados, por lo que el estudio tenía que trabajar a tope, haciendo mucho con muy poco y a toda prisa. En general, llegaban a tener sólo unos meses para hacer el juego de cero.
Pero la cosa no acaba: también tenemos los acuerdos de confidencialidad. Por lo general, estos estudios no tenían acceso al guion de la película o incluso los diseños. Los empleados de una empresa francesa conocida por varios juegos con licencia, Étranges Libellules, acabaron expresando su frustración al respecto unos años más tarde.
Los miembros del equipo pusieron como ejemplo el juego de la adaptación de Tim Burton de Alicia en el País de las Maravillas. El director se negó a dar detalle alguno sobre el film, privando así a los empleados del estudio de la información necesaria para hacer algo mínimamente decente. El director de Étrange Libellules (¡director!) tuvo que ver los diseños de los personajes en unas fotos tomadas a traición de un rodaje. Como podéis ver, tuvieron que pasarlas canutas e ir improvisando, llegando a rehacer muchos de los aspectos del juego para complacer al estudio de la película.
Los daneses de Deadline Games se cruzaron con algo similar con Watchmen, puesto que no sabían nada de lo que se traía entre manos Zack Snyder. Es más, a veces una película puede cambiar durante el proceso de producción, lo que obliga a los desarrolladores a hacer grandes cambios en poco tiempo para adaptarse.
No todo es malo
Por supuesto, hay algunos que se salvaban. Me viene a la mente King Kong, de Peter Jackson. El director se había enamorado de Beyond Good & Evil, y contactó personalmente con Michel Ancel para el proyecto.
Peter Jackson le dio al padre de Rayman todo lo necesario, y esto junto a la experiencia de Ubisoft Montpellier, dio como resultado toda una sorpresa, pero para bien.
También tenemos X-Men Origins: Wolverine*, que fue todo un éxito, con unos gráficos soberbios, un gameplay de lo más divertido, y las voces oficiales de los personajes.
Por cierto, dejadnos en los comentarios que juegos basados en películas os sorprendieron para bien.
¿Siguen existiendo estos juegos?
Puede que te estés haciendo esta pregunta, y con razón. Es cierto, si nos fijamos en los lanzamientos más recientes, podemos ver que ya no existen.
La razón es bien sencilla. Los estudios se han dado cuenta la repercusión negativa que pueden tener estos proyectos en sus equipos. Todos recordamos como acabó Eurocom tras el lanzamiento de 007 Legends.
En la actualidad, los estudios de cine dan más libertad a los desarrolladores, lo cual nos lleva a juegos como Marvel's Spider-Man, Avatar: Frontiers of Pandora y Hogwarts Legacy, que cuentan historias originales. Ya no hablamos de adaptaciones de películas concretas.
Sea como fuera, y aunque ya no se haga, esto ha sido parte de la industria y es una historia que merece ser contada.