La época dorada de los MMORPG gratis
, por Quentin
Esta semana toca dosis de nostalgia, y de las buenas. Seguro que a muchos os traerá muy buenos recuerdos este artículo. Vamos a viajar en el tiempo a una época mejor, principios de los 2000, y todo para redescubrir un género que ha dejado huella en la industria: los MMORPG free-to-play.
Mientras gigantes como World of Warcraft dominaban el mercado, y eso que pedían una suscripción mensual para poder jugar, no faltaban las alternativas. No todos merecían la pena, claro, pero unos cuantos sí, y no sólo porque fuesen gratis. Hoy os traemos cinco títulos que crearon escuela.
Rappelz - 2006
Éste nos llevaba a un mundo de fantasía en el que podíamos elegir entre tres razas distintas: Deva, Asura o Gaia. Dependiendo de lo que escogieses, te unías a una ciudad exclusiva de tu raza: Horizon, Katan o Laksy. También había una ciudad común a todas: Rondo.
La historia no era demasiado apasionante, pero el juego tenía muchas otras virtudes, como unas mazmorras muy interesantes y la posibilidad de capturar y entrenar diversas mascotas.
Flyff - 2004
Lo cierto es que si algo destacaba de Flyff era su precioso apartado gráfico, con una dirección artística colorida y simpaticona. Pero es que la cosa no se quedaba ahí: el universo del juego, Madrigal, era de lo más apasionante.
Una vez más, tenemos varias regiones que explorar, cada una con sus propios monstruos. En el juego, controlabas a un humano que podía elegir entre varias clases a su disposición, véase mercenario, acólito, mago o acróbata.
Metin2 - 2004
Vale, Metin2 no es que fuese una institución en lo que a gráficos se refiere, pero tenía claras sus prioridades: una jugabilidad entretenida y accesible. Tenías que elegir entre tres imperios asiáticos distintos: Chunjo, Shinsoo y Jinno, y luego podías optar por una de las cinco clases disponibles: guerrero, ninja, sura, lycan y chamán.
No era el juego más popular, ni tampoco el mejor, pero Metin2 tuvo una larga vida gracias a una comunidad de fans irreductible y unas cuantas ideas de lo más interesantes. Sin embargo, no es que hiciese nada muy muy bien, y es por eso el peor juego de la lista.
Albion Online - 2017
Albion Online salió bastante más tarde que el resto de títulos, sí, pero sabía cuales eran los puntos fuertes del género: ser accesible y funcionar en la gran mayoría de ordenadores. Al contrario que el resto de títulos, este empezó siendo de pago, pero paso a ser gratis dos años más tarde, en 2019.
Albion Online tenía un estilo único, y ofrecía algo distinto a los MMORPG tradicionales. La progresión es bastante distinta a lo habitual: en vez de seguir un camino establecido, desarrollas tu personaje cumpliendo objetivos para ganar fama. Dicha fama luego la puedes utilizar para desbloquear los niveles.
Pero eso no es todo, tienes un mundo con cinco biomas por explorar y con mogollón de recursos que recoger para craftear. Albion Online no tenía clases ni razas: todo depende de lo que elijas equiparte.
Aion - 2008
Acabamos con otro juego que comenzó siendo de pago y acabó siendo gratis. A ver, por lo menos en Europa, donde acabó siéndolo en 2012. Aion lo petó desde un primer momento, llegando a reunir 3,5 millones de jugadores, y fue a más cuando pasó a ser free-to-play, atrayendo a 750.000 más.
Estaba situado en el mundo de Atreia, y podías elegir entre dos razas jugables, Elyos y Asmodian, y en el juego había otras, como los Balaur, los Maus, los Shugos y los Kralls. Además, había muchas clases que elegir. Y por si fuera poco, el juego llegó a recibir ocho expansiones.
En cuestiones de jugabilidad, pues era la mar de entretenido, y podías volar por el mapa. Además, el mundo era enorme y precioso.
Si bien los MMORPG ya no son lo que eran, es innegable que marcaron una época, y que fueron una alternativa muy atractiva a los que te hacían pasar por caja cada mes.
Por supuesto, los equipos de desarrollo no trabajan por amor al arte, y los juegos tenían muchas microtransacciones, pero eran para cosméticos y no influían en nada. Sea como fuere, siempre es agradable echar la vista atrás a tiempos más sencillos, a tiempos mejores.