Cuando el videojuego y la gran pantalla se cruzan para mal (Parte 1)
, por Quentin
El mundo de los videojuegos nos ha dado la oportunidad de descubrir grandes obras de arte, joyas memorables a la par que impactantes, y no pocas veces los directores se han inspirado para adaptarlas a la gran pantalla y hacer películas al respecto. Por desgracia, la historia de amor entre el cine y los videojuegos se parece más a 50 Sombras de Grey que a Romeo y Julieta.
Ven con nosotros a (re)descubrir un puñado de adaptaciones de videojuegos. Por supuesto, algunas de ellas son el material perfecto para echarse unas risas con los colegas, mientras que otras son tan mediocres e insípidas que merecen un destino peor que el olvido. Pilla sitio y hablemos de unas cuantas pelis que ojalá pudiésemos olvidar.
Doom
Cuando el material original tiene seguidores de culto, pero carece de un argumento que merezca la pena, es difícil convertirlo en un éxito de taquilla. Por desgracia, eso es lo que pasó con Doom, la legendaria serie de FPS que revolucionó el género y que acabó convertida en una película protagonizada por Dwayne Johnson.
Sin embargo, tenemos que admitir que esta película, estrenada en 2005 y dirigida por Andrzej Bartkowiak, se ha convertido, en nuestra opinión, en una buena opción para ver después de un duro día de curro. Te hará desconectar frente al televisor durante 1 hora y 45 minutos, sí, y además fijo que te reirás. Además, tiene algunas ideas interesantes y algunas escenas bastante buenas.
Tal es el caso de un momento que rinde homenaje al género del juego original haciéndonos cambiar a una vista en primera persona durante unos minutos. Es una experiencia de lo más estimulante, y muy bien llevada.
Super Mario Bros (1993)
Comenzamos con las decepciones, y no, no vamos a hablar de la excelente película de animación estrenada en 2023 y realizada por los equipos de Illumination. En su lugar, vamos a echar un vistazo al largometraje de 1993 Super Mario Bros..
Atrás queda el mundo totalmente tridimensional con sus colores brillantes y su atmósfera. Esta película cuenta con actores reales y, sobre todo, dista mucho de reflejar el encantador mundo de los dos hermanos fontaneros.
Dirigida por Rocky Morton y Annabel Jankel, la película cuenta con las cuestionables interpretaciones de Bob Hoskins como Mario y John Leguizamo como Luigi. Todo en la película es kitsch, desde la actuación hasta el ambiente general y la música.
Si de verdad te quieres someter a esta tortura, te recomendamos que veas la película con un grupo de amigos para disfrutar de una experiencia mucho más divertida.
Hitman
Aquí las cosa cambia. Hitman es una película que se toma a sí misma demasiado en serio, tanto que es difícil que te entretenga o por lo menos te eches unas risas a su costa. Hitman intenta ser una buena adaptación, pero se queda a medio gas.
Timothy Olyphant, que interpreta al Agente 47, no tiene ni la sangre fría ni el carisma de este personaje de culto de los videojuegos. Tampoco es destacable la dirección de Xavier Gens, que por mucho que lo intenta, no llega.
El resultado final es una película insípida que ni nos emociona ni es tan mala como para reirnos. Así pues, nos resulta difícil recomendar a nadie que vea esta película, que se estrenó en los cines en 2007.
Assassin's Creed
Ni de lejos tan mala como Hitman, la película de Assassin's Creed era potable, pero también aburrida. ¿Sabes eso de salir del cine habiéndote olvidado de casi todo en cuestión de minutos?
Pues ese es el tipo de sensación que inspira Assassin's Creed. Sin embargo, contamos con un reparto bastante interesante con Marion Cotillard e incluso Brendan Gleeson. No obstante, eso no es suficiente para hacer de esta una adaptación decente.
La historia no es tampoco demasiado interesante, la dirección de Justin Kurzel no tiene nada a descartar y, al igual que Hitman, carece de la peculiaridad necesaria para hacerla divertida. Se trata de una película condenada al olvido.
Mortal Kombat (1995)
Volvamos a las películas que no se toman demasiado en serio a sí mismas. Acabamos con tres adaptaciones de juegos de lucha.
También en este caso, se preguntarán con razón: ¿qué tiene esto de interesante? Pues bien, nosotros tampoco te sabemos decir. En cualquier caso, empecemos por Mortal Kombat, estrenada en 1995 y dirigida por Paul W. S. Anderson.
Si eres fan del género, seguro que te suena su nombre. El hombre también es responsable de la franquicia de pelis de Resident Evil junto a Milla Jovovich, su mujer.
En esta película, la actuación es mala. Terrible. Incluso Christophe Lambert, que es un actor de renombre, no da la talla y da la impresión de que no quiere estar ahí. Los enfrentamientos y las peleas son ridículos y están muy lejos del gore y la intensidad de los videojuegos. Pero al mismo tiempo, ¿acaso se pueden hacer milagros con semejante premisa?
Street Fighter (1995)
Sabemos que ésta ocupa un lugar en el corazón de muchos espectadores. Sí, es extremadamente divertido ver a Jean-Claude Van Damme o incluso a Kylie Minogue en Street Fighter.
Pero su director, Steven E. de Souza, debería haberse quedado en su papel de guionista. Ya había demostrado su valía en las dos primeras películas de Jungla de Cristal.
Pero como algunas de las producciones que hemos tratado en esta selección, ésta no está tan mal, aunque sólo sea para disuadir a futuras generaciones de adaptar juegos de lucha a la gran pantalla.
Tekken
Terminamos esta selección por todo lo alto. Bueno, a ver, nos hemos pasado. Vamos a hablar de Tekken, una película de 2010 dirigida por Dwight H. Little.
Lejos del amor que algunos sienten por las peculiaridades de Mortal Kombat o Street Fighter, esta película es una castaña en toda regla.
No tenemos nada bueno que decir al respecto, y es que estamos delante de una abominación cinematográfica a todos los niveles. No, no exageramos, ¡no tiene nada bueno! Es que es tan mala que no vale ni para reírse. Es 1 hora y 30 minutos perdidos de tu vida.
¡Piensa en lo que puedes hacer en 90 minutos! Al menos, cosas mucho más interesantes que ver este horror.
Obviamente, no hemos incluido todas las adaptaciones posibles. Por un lado, eso requeriría muchos artículos y total, pa' qué. Eso sí, algunas obras o bien eran extremadamente conocidas, como es el caso de Resident Evil y su saga cinematográfica, o bien eran largometrajes más que decentes, como Prince of Persia: Las arenas del tiempo o incluso Warcraft.
Sin embargo, faltan algunas obras destacadas, pero no por las razones adecuadas. Y para ello tenemos que recurrir al director alemán Uwe Boll, un experto en la materia con un gran número de videojuegos adaptados al cine en su haber. Volveremos a reunirnos pronto para un especial sobre sus creaciones.