Análisis de Leyendas Pokémon: Z-A
, por Enzo
Analizado en Switch 2. Puedes consultar nuestra política de análisis aquí.
Leyendas Pokémon Z-A: ¿Demasiado ambicioso para su propio bien?
Con Leyendas Pokémon: Z-A, Game Freak sigue el camino que ya comenzaron con Leyendas Pokémon: Arceus, ofreciendo una aventura más dinámica y con más acción, y el tan esperado regreso de las Megaevoluciones. Esta vez, toca explorar Ciudad Luminalia, la capital de Kalos, que ha sido completamente rediseñada para la ocasión. Decid adiós a las vastas y semiabiertas llanuras de Hisui: la aventura transcurre en una ciudad futurista en constante cambio.
Esta vez nos vamos al futuro, a una ciudad interconectada. Luminalia es un patio de juegos con fuerte énfasis en la verticalidad, mezclando callejones de toda clase, terrados, áreas en reformas y recreaciones de hábitats naturales en pleno corazón de la ciudad. Todo esto forma parte de un proyecto destinado a que Pokémons y humanos coexistan en armonía. La premisa suena muy bien, y busca solucionar las taras que la franquicia lleva arrastrando una temporada… Pero en realidad, la experiencia acaba dejando que desear.
Una jugabilidad más ágil, pero con menos estrategia
Además del regreso de las Megaevoluciones, la principal novedad es el sistema de combate en tiempo real. Decid adiós a los turnos: los entrenadores y los Pokémon se mueven libremente por el campo de batalla. Los movimientos ahora tienen un alcance, su tiempo de espera e incluso área de efecto, lo que añade más tensión a las peleas, pone énfasis en el posicionamiento y crea encontronazos más dinámicos.
Desgraciadamente, el sistema de combate no tarda en dejar claros sus límites. Los Pokémon activos a menudo acaban siguiéndote y ya, y con un poco de retraso. Es por esto que, aunque tu entrenador logre esquivar el ataque a la perfección, tu Pokémon seguramente se lo acabe comiendo enterito. Más allá de esto, los movimientos a distancia suelen obligar a tu Pokémon a que se reposicione, haciendo que tarde más en hacer el ataque. Y seguimos con las novedades: ahora hay una suerte de carreras de obstáculos, los retos de escalada. Si bien no es mala idea, las físicas del juego y la movilidad de tu personaje se quedan cortas para este tipo de mecánicas.
Una ciudad vibrante… pero muy limitada en lo técnico
De primeras, Luminalia impresiona por lo ambicioso. Cada barrio tiene una identidad propia, los Pokémon campan a sus anchas y la verticalidad incentiva la exploración. Las zonas salvajes son interesantes, aunque a veces un poco demasiado estrechas. Puedes darte tus paseos, escalar, recorrer los tejados y descubrir zonas ocultas… La exploración urbana funciona muy bien.
Desgraciadamente, el juego está muy limitado en todo lo relativo al aspecto técnico: puedes ver cómo aparecen las cosas de la nada conforme se acerca tu personaje, hay caídas de fotogramas ocasionales, y los modelos y las texturas son terribles. Desde lejos, los edificios tienen buena pinta, pero son bastante aburridos y no tienen profundidad, pero de forma nada normal. Además, siempre estás rodeado de edificios altos o muros. Nunca sales de la ciudad, lo que hace que la sensación de aventura por la que siempre se ha caracterizado Pokémon quede en un segundo plano.
Contenido para aburrir
Eso sí, no puedes decir que no haya cosas para hacer. Entre la historia principal, las cien misiones secundarias, las Megaevoluciones Salvajes, las misiones del Laboratorio, la omnipresente Pokédex, los cosméticos y otras tantas actividades secundarias… Es una buena experiencia. La gran mayoría son muy buenas ideas, y dan un soplo de aire fresco a la forma en la que jugamos Pokémon.
Dicho esto, los problemas se hacen más aparentes una vez terminas el juego. El resto del contenido pasa a ser mucho menos útil y no hay tanto incentivo: el final del juego se hace repetitivo y necesitas «farmear» bastante. Se tarda en subir de nivel a los Pokémon, las tasas de aparición de objetos son más bien bajas, y el JcJ no está demasiado bien equilibrado por los problemas del sistema de combate. También es una pena que no se pueda criar Pokémon, algo que lleva estando presente en la saga años y que hubiese encajado a la perfección con esta ciudad tan futurista.
Una narrativa con más peso
A diferencia de las anteriores entregas de la saga, Leyendas Pokémon: Z-A pone más énfasis en la trama. El proyecto de desarrollo de Luminalia esconde problemas sociales y tensiones ambientales, y algunos personajes tienen un buen desarrollo. Nos vemos involucrados en la historia de una ciudad en constante cambio, y tenemos nuestro propio rol.
Dicho esto, la narrativa resulta predecible. A esto hay que añadir un tutorial bastante largo, algo que suele pasar en Pokémon y que el juego no está doblado, algo que hace que se resientan las múltiples escenas del juego.
5.5/10
Leyendas Pokémon: Z-A no llega a ser una auténtica revolución para la franquicia, pero deja claro que los desarrolladores quieren seguir experimentando con la franquicia. No todo está lo suficientemente bien ejecutado, pero el juego supone un soplo de aire fresco. Hay alguna que otra decisión cuestionable, mientras otras, si bien resultan interesantes, no están llevadas correctamente y hacen que la experiencia quede coja, si bien nunca aburrida. Por otra parte, anunciar una expansión antes de que salga el juego nunca queda bien, y solo da la impresión de que el juego está por terminar.
- + El arriesgado salto al combate en tiempo real
- + ¡Han vuelto las megaevoluciones!
- + El mapa es muy vertical
- + Hay contenido a patadas y muchas cosas que hacer
- + El juego tiene estilo
- - El terreno, las texturas y los edificios podrían estar mejor hechos
- - Te acabas cansando de farmear
- - Falta pulir el combate en tiempo real
- - Los escenarios acaban resultando repetitivos








