ClapTrap: el héroe al que nos encanta odiar
, por Enzo
En un universo en el que los héroes compiten por su carisma, donde los villanos sueltan monólogos memorables y donde las explosiones sirven casi como signos de puntuación… hay un personaje que nunca debería haberse convertido en un icono. Una pequeña caja metálica montada sobre una rueda, incapaz de quedarse quieta, convencida de ser el centro del mundo, tan charlatana que agota a sus interlocutores y, sin embargo, es imposible de olvidar.
ClapTrap es sin duda uno de los personajes más atípicos que los videojuegos hayan creado jamás. Odiado por los habitantes de Pandora, ridiculizado por sus propios aliados, constantemente humillado por los propios guionistas, se ha convertido, paradójicamente, en el verdadero rostro de Borderlands. Mientras que Lilith encarna el poder, Jack el genio del mal y Tiny Tina la locura, ClapTrap representa algo mucho más raro: el antihéroe absoluto.
► El primer rostro de Borderlands
Oficialmente, es un robot multifunción de la serie CL4P-TP, fabricado por Hyperion. Extraoficialmente, es un desastre andante. Habla sin parar, canta, baila, se inventa historias y se autoproclama genio militar. Pero, sobre todo, posee una confianza en sí mismo totalmente desconectada de la realidad, a pesar de ser perfectamente consciente de sus límites... pero prefiere ignorarlos.
Este robot es tan útil como incapaz de sobrevivir por sí solo. Sin embargo, sin él, es imposible avanzar. Abre puertas, presenta a los personajes, asigna misiones y hace las veces de guía permanente. Desde sus primeros minutos de existencia, Gearbox logra una hazaña: crear un personaje deliberadamente pesado... pero indispensable.
Uno de los grandes giros de su historia se narra en Borderlands: The Pre-Sequel. Allí descubrimos que en el pasado formaba parte de un inmenso ejército de robots CL4P-TP al servicio de Hyperion.
Pero Handsome Jack decide finalmente exterminar toda la gama, al considerar que estos robots son demasiado incontrolables. ClapTrap se convierte entonces en el último representante de su especie, traicionado y abandonado por aquel a quien consideraba un aliado. Esta revelación transforma por completo al personaje.
Su necesidad enfermiza de hacer amigos adquiere de repente un significado totalmente diferente. No es simplemente entrometido. Está solo. Terriblemente solo.
► Detrás del humor, una inmensa soledad
Probablemente sea el aspecto más desconocido del personaje. Bajo sus incesantes bromas se esconde uno de los personajes más tristes de la saga. Nadie le quiere de verdad. Los demás héroes le ignoran. Los NPCs suspiran en cuanto abre la boca. Incluso cuando intenta sinceramente ayudar a alguien, todo sale mal.
A lo largo de los episodios, Gearbox multiplica las escenas en las que ClapTrap es humillado, abandonado o ridiculizado. El ejemplo más famoso sigue siendo su cumpleaños en Borderlands 2. Convencido de que todos sus amigos vendrán a celebrar con él, prepara una fiesta, encarga pizzas, infla globos… antes de darse cuenta de que nadie aparece.
El jugador es el único que acude a la fiesta. La escena, divertida a primera vista, se vuelve rápidamente conmovedora. ClapTrap intenta ocultar su decepción tras su entusiasmo habitual, pero la incomodidad es evidente. Quizá fue en ese momento cuando muchos jugadores empezaron a ver al personaje con otros ojos.
► Un encuentro único en cada juego
Hay una constante en casi todos los episodios de la saga: el primer personaje con el que nos encontramos es ClapTrap.
Ya desde el primer Borderlands (2009), es él quien da la bienvenida a los Cazadores del Arca en Fyrestone con un entusiasmo tan contagioso como irritante. Unos minutos más tarde, fiel a su estilo, ya está recibiendo disparos de unos bandidos y el jugador, sin darse cuenta, se ve envuelto en una larga serie de misiones.
En Borderlands 2 (2012), ClapTrap es el único superviviente del ataque orquestado por Handsome Jack contra su refugio de Windshear Waste. Acoge al jugador tras el descarrilamiento del tren, le ayuda a recuperarse y le acompaña hasta Sanctuary, convencido de que es un héroe indispensable.
Borderlands: The Pre-Sequel (2014) ofrece un encuentro muy diferente, ya que ClapTrap ya no es un simple NPC: puede convertirse en el personaje que encarna el jugador. Reclutado por Handsome Jack para participar en la expedición a Elpis, sueña con demostrar que es el héroe más grande del universo. Su poder especial, VaultHunter.exe, elige habilidades al azar. A veces se convierte en una máquina de guerra, otras cura a todo el equipo y, otras… hace lo que le da la gana.
El spin-off narrativo Tales from the Borderlands (2014) no es una excepción. Rhys y Fiona se cruzan con ClapTrap mientras este vuelve a deambular por Pandora, siempre convencido de que desempeña un papel fundamental en los acontecimientos. Fiel a sí mismo, se cuela en su aventura con comentarios incesantes e ideas que rara vez son útiles.
Ahora le toca el turno a Borderlands 3, en el que el jugador se reencuentra con ClapTrap en Pandora, donde ahora se presenta como el último representante de su especie y el autoproclamado fundador de la "Resistencia de los Crimson Raiders". Desde las primeras misiones, pide ayuda para recuperar su antena perdida y cumplir una interminable lista de tareas que él llama la "Claplist"… por no hablar de la misión en la que hay que recuperar piezas de ClapTraps destruidos para construir una novia robot.
En el juego Tiny Tina Wonderlands (2022), que adopta la forma de una campaña de rol ideada por Tiny Tina, nuestra mascota metálica aparece en una versión fantástica de sí mismo. Acompaña de vez en cuando al jugador a lo largo de la aventura, conservando su humor absurdo y su ego desmesurado.
Por último, la última entrega hasta la fecha, Borderlands 4, vuelve a presentar a ClapTrap entre los primeros aliados con los que nos encontramos, tan charlatán como siempre y convencido de ser indispensable para el éxito de la misión. Tras su humor habitual, varias secuencias ponen más de relieve su soledad y su deseo de que sus compañeros lo reconozcan por fin.
► ClapTrap por todas partes, incluso en el cine
Tras años de rumores y varios aplazamientos, Borderlands llega por fin al cine en 2024 bajo la dirección de Eli Roth. Para dar vida a ClapTrap, los productores han tomado una decisión sorprendente, pero en definitiva muy coherente: es Jack Black quien presta su voz al famoso robot, sucediendo así a David Eddings y Jim Foronda, los dos actores que lo habían interpretado en los videojuegos. Su energía desbordante y su sentido del ritmo cómico permiten recuperar al instante la esencia del personaje, a pesar de que la adaptación se toma varias libertades con respecto al universo de Gearbox.
En la película, ClapTrap conserva todos los rasgos que le han dado fama: es incapaz de callarse, se considera un experto en estrategia aunque nadie confía en él y convierte cada situación en una sucesión de gags. Acompaña a Lilith, Roland, Tiny Tina, Krieg y Tannis en su búsqueda del Arca, multiplicando los comentarios absurdos y las intervenciones torpes. Varias escenas juegan directamente con su incapacidad para comprender el peligro, sobre todo cuando se lanza a pronunciar discursos heroicos en el peor momento o improvisa coreografías mientras sus compañeros intentan pasar desapercibidos.
Sin embargo, el largometraje no convence ni a la crítica ni al público, que le reprochan su guion inconexo y su alejamiento del tono de los videojuegos. No obstante, hay un punto en el que existe un consenso relativo: Jack Black es uno de los pocos aspectos elogiados de la película. Muchos críticos consideran que su interpretación transmite a la perfección el humor, la exuberancia y la ingenuidad de ClapTrap, hasta el punto de eclipsar a varios de los personajes principales. Irónicamente, al igual que en los videojuegos, es una vez más este pequeño e insoportable robot el que consigue dejar huella, demostrando que, más de quince años después de su creación, sigue siendo la verdadera mascota del universo Borderlands.
► ClapTrap según sus desarrolladores
Según Gearbox, ClapTrap nació de un simple boceto realizado durante las primeras fases de desarrollo del juego, antes de convertirse progresivamente en el emblema de toda la franquicia. En la entrega Borderlands: The Pre-Sequel, los desarrolladores se divirtieron haciendo que su jugabilidad fuera impredecible, fiel a su personalidad.
Hoy en día, es difícil imaginar Borderlands sin él. Su diseño minimalista es reconocible al instante, su rueda única se ha convertido en un icono, su risa se distingue entre mil y sus frases forman parte de las citas más famosas de la serie.
A primera vista, ClapTrap parecía no ser más que un recurso cómico. En realidad, desempeña un papel mucho más importante. Aligera los momentos más sombríos y nos recuerda constantemente que Borderlands nunca se toma del todo en serio a sí mismo. También sirve de espejo para los jugadores: detrás de sus fanfarronadas se esconde un personaje que simplemente busca ser aceptado.
Probablemente sea esta contradicción la que explique su éxito: al principio nos reímos de él, luego acabamos riéndonos con él, antes de darnos cuenta de que, al final, nos hemos encariñado con esa insoportable cajita amarilla. Pocos personajes pueden presumir de haber construido una relación así con su público.
El mundo de los videojuegos está repleto de héroes valientes, guerreros invencibles y figuras trágicas. ClapTrap no es nada de eso. Es torpe, miedoso, a menudo inútil e increíblemente charlatán. Sin embargo, casi dos décadas después de su primera aparición, sigue siendo una de las mascotas más reconocibles de la industria.
Quizá porque, a diferencia de los héroes perfectos, acumula defectos sin perder nunca su optimismo. O quizá porque, en el fondo, detrás de cada baile ridículo, cada plan fallido y cada chiste de más, se esconde un personaje profundamente entrañable que solo pide una cosa: tener por fin un verdadero amigo.