Saints Row: cuando una franquicia solo pretende ser divertida y hacer burla
, por Quentin
En su punto más álgido, Saints Row era visto como la competencia de Grand Theft Auto, tomando prestadas algunas cosas mientras que se centraba en la ironía y el cachondeo. Desgraciadamente, se trataba de un caos absoluto y sin límites que acabó siendo su mismísimo fin y evitó que se consolidase y durase tanto como su rival de Rockstar Games.
Las bases se sentaron en 2006
La franquicia debutó allá por 2006 en exclusiva para la Xbox 360 de Microsoft. He aquí que tenemos las bases de la saga: la atmósfera y el mundillo de las bandas.
Eres parte de los Saints y tienes que sembrar el caos en la ciudad de Stillwater, que está inspirada en Detroid y Chicago. De camino, te cruzarás con personajes que acabarán convirtiéndose en verdaderos iconos de la saga, como Johnny Gat.
Dicho esto, esta entrega es la más difícil de disfrutar, y es que sus controles han envejecido muy mal y está limitado tanto en cuestiones de contenido como jugabilidad respecto a las siguientes partes. Para que os hagáis una idea, es como ponerte a jugar a Grand Theft Auto III tras haber disfrutado de Grand Theft Auto: San Andreas.
En cualquier caso, sentó las bases del mundo de la saga y se las presentó a los usuarios y la prensa especializada, que le dio el visto bueno. La cosa se había puesto en marcha.
Puliendo la fórmula con una nueva entrega en 2008:
Saints Row se llevaría sus primeros premios dos años más tarde con una segunda entrega que vió la luz en PlayStation 3, Xbox 360 y PC. Esta vez, la saga daba el salto a nuevas plataformas, alcanzando a un mayor número de usuarios.
Saints Row 2 se atrevía a ir más lejos dejando de lado la seriedad de la primera entrega y dejándose llevar por sus locuras.
Si bien seguía ambientado en Stillwater, el mapa ahora incluía nuevos lugares y era un 45 % más grande que la anterior entrega. Había mucho más que hacer, y más actividades locas a disfrutar.
El objetivo sigue siendo el mismo: hacer que la banda de los Saints se apodere de la ciudad, acabando con los otros criminales y Ultor Corporation. Vuelve el legendario Johnny Gat, y conocemos a Pierce, Shaundi, Carlos, Aisha y Tera.
Si bien Saints Row 2 no llega a alcanzar las mismas cotas que Grand Theft Auto IV, que salió el mismo año, consigue camelarse a aquellos que consideraron que el juego de Rockstar era demasiado serio.
Esta nueva entrega también destaca por las opciones para personalizar tu personaje, la posibilidad de disfrutar el juego en cooperativo con un amigo y minijuegos divertidísimos como... estafar al seguro y demás. El juego tomaba una nueva dirección -una que se iba a convertir en la marca de la casa...
2011: el punto álgido de la franquicia
En efecto, la franquicia alcanzó su momento de mayor popularidad en 2011, una vez más en PlayStation 3, Xbox 360 y PC (si bien acabaría llegando a consolas más recientes). No cabe duda que Saints Row: The Third es el juego más popular de la saga, y fueron muchos los que la descubrieron con este juego.
Si bien se quedaba un poco atrás a nivel técnico, porque Volition era muy reacia a entrar en una carrera de poderío gráfico, seguía centrándose en la atmósfera general y en hacer burla de todo. Seguimos teniendo el mismo objetivo y aparecen los personajes ya icónicos de anteriores entregas, pero ahora hay otros enemigos con estilos característicos.
El juego cuenta con momentos realmente memorables, incluido una misión en la que suena de fondo el temazo de Kanye West, Power. El márqueting de Saints Row pegó fuerte, y nada tenía que envidiarle al de la competencia.
La gran acogida que tuvo demuestra que los jugadores no solo buscan unos buenos gráficos, sino que también quieren contenido de calidad y un buen humor. Si bien es mucho menos profundo y sutil que Grand Theft Auto, que ya es decir, su rollo de peli de serie B hace las delicias de los fans del género.
Pese a esto, los desarrolladores no lograron canalizar este éxito y se pasaron de la ralla con Saints Row IV.
Saints Row pega un tropezón y los jugadores le dan la espalda
La cosa se pone chunga para Volition y su IP en 2013, el año que Saints Row IV salió para PlayStation 3, Xbox 360 y PC. En un inicio iba a ser una simple expansión de Saints Row: The Third bajo el nombre Enter the Dominatrix, pero al final los desarrolladores cometieron el error de convertir un DLC en un juego entero.
Y esta vez ya no eras el jefe de una banda, no: eres el mismísimo Presidente de los Estados Unidos. Desgraciadamente, tus años de mandato no van según lo planeado: hay una invasión alienígena y acabas en un mundo virtual en el que tienes varios poderes a tu disposición.
Hay un puntillo futurista muy marcado, con naves espaciales y láseres. Este enfoque no logró hacerse con el corazón del gran público, y se vio como un giro exagerado y diametralmente opuesto a los anteriores juegos.
Y las cosas no fueron a mejor con Saints Row: Gat out of Hell, que salió en 2015 y en el que manejas a Johnny Gat o Kinzie Kensington, que deberán liarla parda en el infierno para rescatar el alma del líder de los Saints. Sí, es una trama todavía más disparatada que no logró el éxito deseado.
Toca esperara a 2022 para disfrutar del regreso de la saga con un reboot titulado Saints Row. Seguimos con Volition, y presenciamos el nacimiento de los Saints con una serie de personajes totalmente nuevos.
Esta vez, los desarrolladores se han quedado cortos. Los miembros de la banda son aburridos y les falta personalidad: el juego es aburrido y un poco tostón. La franquicia ha perdido fuelle y no consigue sentar nuevas bases sobre las que iterar.
El resultado está claro, tanto a nivel de ventas como de crítica: desastre absoluto. Esto acabó con el cierre de Volition por parte de Embracer, dejando a Saints Row con un final incierto.
¿Vosotros cómo descubristeis Saints Row? ¿Cuál es vuestro juego favorito? ¡Contádnoslo en los comentarios!