The Witcher: la franquicia que ha dejado una marca indeleble en los RPG
, por Quentin
La industria del videojuego nos ha dejado multitud de historias de lo más inspiradoras a lo largo de las décadas. De todas ellas, no podemos pasar por alto CD Projekt RED, y más concretamente su licencia estrella: The Witcher.
De pasiones y anhelos que devoran
La compañía polaca con sede en Varsovia ya se había hecho un hueco en el mercado con la distribución de juegos importantes en su tierra, entre ellos el primer Baldur's Gate en 1999, todo un éxito comercial para la empresa con sus 50.000 vendidas en el país durante sus primeros meses en el mercado - algo aún más destacable dado lo usual de la piratería por aquella época.
Los dos fundadores, Marcin Iwiński y Michał Kiciński, ya habían unido fuerzas para crear una verdadera obra maestra: una de las mejores traducciones para un videojuego del país, con más de cuarenta actores, entre ellos verdaderas estrellas polacas.
Continuaron editando videojuegos hasta 2003, cuando CD Projekt dio un paso decisivo para convertirse en un estudio de desarrollo de pleno derecho. Fue entonces cuando volcaron todas sus ambiciones creativas hacia la obra literaria de Andrzej Sapkowski: The Witcher.
El equipo polaco no tardó en sentirse cómodo trabajando con la franquicia y su personaje principal, Geralt de Rivia, creando un universo en 3D en el que dar vida a la fantasía.
Un brujo con mucho potencial
CD Projekt acercó posturas con el escritor Andrzej Sapkowski, intentando conseguir el permiso para adaptar su obra al formato de videojuego. El hombre dio el visto bueno, sin dar mucho crédito a lo que iban a hacer. Si bien los equipos querían pagarle royalties una vez saliese el juego, Spakowski se negó, prefiriendo un único pago directamente.
Los desarrolladores estuvieron de acuerdo, y le pagaron 35.000 zlotys, lo que vendrían a ser unos 8.000 €. En una entrevista para Eurogamer, Sapkowski reconoció haber sido "lo suficientemente tonto como para cederles los derechos, y todo por no creer en que pudiesen triunfar". Según él, nadie podría haber predicho el fenómeno.
Desgraciadamente, surgieron varias tensiones que acabaron dando paso a una disputa legal, pero ya entraremos en eso más tarde. Vámonos al 2007 para el lanzamiento del primer The Witcher en exclusiva para PC y macOS.
Los de CD Projekt habían apostado por el caballo ganador. La prensa se deshizo en halagos para el apartado técnico del juego, una dirección artística de aúpa, una iluminación increíble y un ciclo de día y noche muy bien hecho para la época.
La historia del juego no se quedaba atrás, con una narrativa absorbente, cargada de decisiones y dilemas morales de todo tipo. Pese a ser bastante lineal, el juego logró sorprender y captivar a gente de todo el mundo, llegando a vender 1,2 millones.
Toda esta historia es aún más emotiva si uno tiene en cuenta que representa la culminación de un proceso más que largo y costoso para la época que devoró todo el presupuesto de la compañía. Quien sabe que hubiese sido de la empresa si las cosas hubiesen sido distintas...
Tras venirse arriba con el éxito de la primera entrega, pudimos disfrutar de una secuela en 2011. The Witcher 2: Assassins of Kings no solo salió para PC y Mac, sino que también hizo lo propio en Xbox 360 un año más tarde. Una vez más, la prensa se quedó encandilada con el juego, y los jugadores mostraron todo su apoyo a los desarrolladores. Se vendieron más de 400.000 copias en solo una semana, y con el tiempo ha llegado a vender un total de 2 millones.
Los equipos tenían un mayor dominio de todos los aspectos del juego, tanto a nivel técnico como en cuestión de narrativa, con una historia aun mejor contada y más disfrutable.
El universo ya había quedado bien establecido, y la franquicia iba a alcanzar cotas aún más altas en 2015, con una tercera entrega que entraría en el panteón de los mejores videojuegos de toda la historia.
The Witcher 3: Wild Hunt, un éxito sin precedentes que revolucionó el mundo de los RPG
La tercera entrega se merece su propio capítulo, puesto que dejó huella en la industria de los videojuegos y millones de entusiastas del medio de todo el mundo. Muchos descubristeis la franquicia con este título, sin haber jugado ninguno de los anteriores. Y lo mejor de todo es que eso no representa ningún problema, puesto que es muy fácil seguirle el ritmo al universo, incluso aunque no sepas nada de él.
La historia es increíble, con una narrativa tan ambiciosa como bien escrita. Las horas pasan y ni te enteras, los personajes están desarrollados a la perfección y, ya estés pasándote la historia principal o las misiones secundarias, todo está hecho con el mismo mimo. Cada pequeño evento está muy bien construido, y los equipos lo han dado todo en cada pequeño detalle, por lo que jugar es un deleite.
CD Projekt hasta se permitió el lujo de incluir un juego dentro del juego, con el juego de cartas Gwent, que acabó cobrando vida propia unos pocos años después. Con un apartado técnico de aúpa, el juego sigue siendo muy bueno a día de hoy, incluso superando algunos de los títulos actuales. El mundo está lleno de vida y lleno de detalle, lo que nos permite perdernos en él. Es algo que no os podéis perder: os deparan cosas maravillosas y aventuras inolvidables.
Por supuesto, todo esto se reflejó en las cifras de ventas, con más de 6 millones en solo 6 semanas, más de 10 millones en su primer año y 50 millones para 2023.
Este éxito a nivel mundial le ameritaría a The Witcher 3: Wild Hunt más de 800 premios, y 250 nominaciones al mejor juego del año. Desgraciadamente, esto dio pie a cada vez más tensiones y hasta quejas por parte del escritor responsable del universo, Andrzej Sapkowski.
Las hostilidades entre Andrzej Sapkowski y CD Projekt se recrudecen
En 2018, tras ver el éxito atronador de los juegos y entendiendo que estaba perdiendo dinero, el autor de las novelas originales reclamaba 60 millones de zlotys (14 millones de euros) a la empresa.
Se escudaba detrás de un artículo del código civil polaco que defiende que un escritor puede reclamar más beneficios de su trabajo si este ha generado más dinero del esperado.
Si bien CD Projekt decía que habían respetado el contrato original, no tardaron en firmar un nuevo acuerdo para mantener una buena relación con él y preservar su buena imagen de cara al público. El contrato de marras acabó siendo firmado a principios de 2019 y, si bien no conocemos la cifra exacta, parece que fue suficiente como para que se cerrase la disputa y Andrzej Sapkowski fuese consultor a nivel creativo para las futuras entregas del estudio.
¡Hay un nuevo juego en camino y la aventura sigue!
Si bien sabíamos de su existencia desde hace años, nos enteramos que dejó atrás la fase de diseño y entro en preproducción en 2022. No pasaría a estar en producción completa hasta noviembre de 2024, con más de 400 personas trabajando en el proyecto.
Durante estos últimos Game Awards, CD Projekt nos dio una primera cinemática perfecta, con Ciri como la protagonista, personaje que ya dejó huella en la tercera entrega con su carisma y su personalidad fuerte.
Además, esta próxima entrega dirá adiós al famoso motor REDengine en favor del Unreal Engine 5. De hecho, la empresa polaca está colaborando con Epic Games. Durante el último State of Unreal, CD Projekt presentó una demo técnica de The Witcher 4 que funcionaba a 60 FPS con trazado de rayos en una PlayStation 5.
Esto es a lo que aspiran los desarrolladores para la versión final: 60 FPS en las consolas de Sony y Microsoft. Eso sí, ya han reconocido que será muy difícil en el caso de la Series S.
El juego aún no tiene fecha de lanzamiento concreta, y quizás tengamos que esperar bastante para descubrirla.